sábado, 1 de noviembre de 2008

EL RETORNO


Noviembre 1, 10:00 P.M.

Sus manos empacaban nerviosas las últimas prendas que llevaría al viaje.

Una maleta pequeña era más que suficiente para guardar las pocas pertenencias que había logrado acumular en poco menos de un año de ausencia de su hogar. El pasaporte y los documentos que necesitaba para cruzar la frontera ya contaban con la firma y las autorizaciones correspondientes, solo faltaba esperar a que llegara la hora y el transporte pasara a recogerla.

Un par de horas después, cruzaba la frontera pensando en los deliciosos manjares que su familia habría preparado para agasajarla. Su madre sabía muy bien cuáles eran sus comidas favoritas y seguramente se habría esmerado en prepararlas. Ya se relamía los riquísimos dulces regionales que había extrañado, más que todo, durante su ausencia.

Finalmente arribó a la que había sido su casa hasta hace casi un año. Encontró justo lo que había imaginado: las viandas, los dulces, sus bebidas favoritas, las velas iluminando la mesa y, sobre todo, su retrato presidiendo todo aquello, como para no olvidarla durante su ausencia.

Cuando comenzó a comer y beber de aquellos deliciosamente mundanos alimentos, sintió que volvía a vivir.

A poco menos de un año de haber fallecido en aquel accidente, era la primera vez que regresaba al mundo de los vivos y se congratuló de haber sido mexicana en vida. Solo así podía haber vuelto a vivir después de morir… aunque fuera solo una vez al año.

FELIZ DIA DE MUERTOS.

jueves, 30 de octubre de 2008

EL DIA QUE LOS MARCIANOS INVADIERON LA TIERRA



Era la víspera de Halloween de 1938. A las ocho de la noche, iniciaba un programa de radio teatro por la CBS.

El Teatro Mercury del Aire antes había dramatizado 'El Conde de Montecristo' y 'Drácula', entre otras, dirigidos por Orson Welles, un joven actor y director casi desconocido.

Para esa noche, se había previsto emitir la adaptación de La Guerra de los Mundos, de H. G. Wells, aunque con un importante cambio: la obra estaba escrita e interpretada simulando una emisión de un boletín informativo sobre la invasión de los marcianos, una técnica que iba a dar mucho más dramatismo a la obra.

En cuestión de minutos, el pánico cundió entre la población según los 'boletines' de la radio se iban haciendo más preocupantes y los marcianos comenzaban su avance imparable y sangriento hacia Nueva York.

La gente comenzó a salir a la calle, presa del pánico. Miles de personas colapsaron las centrales de la policía, y fueron centenares los que corrieron a buscar armas y esconderse en sótanos y túneles. Hubo quienes acudieron a comisarías de policía con toallas húmedas en la cara para protegerse del 'gas venenoso' con el que atacaban los marcianos. El caos fue tal que llegó a la portada del New York Times y la gran mayoría de los medios estadounidenses al día siguiente.

Welles advirtió a los oyentes de que se trataba de una farsa al principio del programa, pero no volvió a hacerlo hasta 40 minutos después.

Gran parte de la audiencia no escuchó el comienzo de la función, pues la emisora rival emitió en esos momentos el Show de Charlie McCarthy, el de más audiencia del país. A los diez minutos del comienzo se hacía una pausa publicitaria, lo que miles de oyentes aprovecharon para cambiar de cadena. Fue entonces cuando se encontraron con los 'boletines informativos' que interrumpían la programación de la Columbia Broadcasting System. Para cuando llegó la nueva explicación de Welles, muchos habían caído ya presas del pánico.

Seis millones de personas escuchaban el programa, de los cuales 1.7 millones creyeron que era autentico, y 1.2 millones estaba genuinamente asustada.

Tras el pánico, las autoridades estadounidenses reaccionaron enfurecidas, aunque en realidad la cadena de radio que emitió el programa no había vulnerado ninguna ley. A pesar de ello, la policía hizo una visita a la emisora y se incautó todo el material empleado en la obra. Todo, menos una copia del guión que se llevó Howard Koch, co-autor de la adaptación.

Para Orson Welles, lo ocurrido aquella noche de Octubre de 1938, tuvo una explicación:

“…Solo podemos suponer que la especial naturaleza de la radio, la cual es frecuentemente escuchada en forma fragmentada, o desconectada de la totalidad,
ha ocasionado este malentendido.”


Pepe M.

jueves, 23 de octubre de 2008

SOLO PARA MUJERES (+ 30)




No sé si fue el suave viento del norte que me pegó esta mañana o si es la edad, pero lo cierto es que con el frente frío, me llegó la nostalgia de mi infancia (nací en 1969), les platico que con el “norte” me llegaron los recuerdos de mis juguetes favoritos, en primer lugar estaba mi oso Teddy, era del otro lado, pero terminó en algún lugar del centro del país (mi madre alega todavía demencia, pero sé que ella lo tiró), después de Teddy, mi entretenimiento favorito en tardes solitarias, eran las muñecas recortables, tenia montones y montones que guardaba en una caja de zapatos.

Había muñecas con ropa de los 50´y 60, algunas bastante psicodélicas, unas eran delicadas otras regordetas y de ojos enormes, tenía algunas de marca, que tenían imanes y hasta bases, un día de reyes me regalaron unas de Mimi y Daisy (entonces era Mimi y no Minnie) recuerdo un álbum de estampitas que al terminarlo formabas como un amplio catalogo de muñecas bien vestidas en diferentes escenarios.

Habia unas muñecas, que venían en libritos, creo que eran españolas, esas eran mis favoritas, la muñeca era de cartón, por lo que era más resistente;hoy a la distancia, me parece que era una actividad bastante monótona ponerle y quitarle los vestiditos; algunas veces les ponía un poquito de cinta adhesiva, a la que le quitaba un poco de la adherencia sobre una tela; y es que la cejilla de papel no garantizaba que el vestidito quedara en su lugar, algunas"monitas", las que me gustaban mas, tenían en la parte posterior algún remiendo de papel y pegamento, también hacia mis propias creaciones, de muñecas y de ropa.

Esta entrada es para mujeres de mas de 30, porque mi hermana Lizeth a la que le llevo 10 años, ya no jugó con ellas, parece que terminados los años 70 las muñecas recortables dejaron de ser populares, o al menos tan populares como lo fueron para generaciones anteriores ¿las venderán todavía en las papelerias?

¿Y tú con qué y a qué jugabas?

A las nostálgicas y a las curiosas les dejo esta página:

http://www.interpeques2.com/trabajos/recortables/recortes_nina.htm
Lorena Zapata.

martes, 14 de octubre de 2008

CUÁNTO TIEMPO!


Después de mucho tiempo sin escribir, ahora estoy de vuelta...

Siempre he sido muy indisciplinado y a veces eso se refleja en mis acciones, como en este caso en que desde hace mucho tiempo no me tomaba unos minutos para alimentar este espacio. La principal razón: "No tengo tiempo".

¿Cuántas veces hemos dicho "No tengo Tiempo" para justificar lo que dejamos de hacer? Ese es el argumento más común que podemos usar y escuchar en otras personas.

¿Realmente no tenemos tiempo? Yo creo que más bien es que el tiempo no nos tiene a nosotros.

Si consideramos que el tiempo es en realidad un invento del ser humano, entonces ¿a poco no podemos inventarnos el tiempo que necesitamos para hacer lo que dejamos de hacer por no tener tiempo?

El dios Cronos no inventó el tiempo, nosotros, los simples mortales, inventamos al dios Cronos con todo y su implacable dominio del tiempo... es decir, nos tomamos el tiempo para inventar un dios que fuera quien se encargara del tiempo, porque como nosotros los humanos no tenemos tiempo, mejor le encomendamos esa tarea a una deidad, quien como buen ser supremo, tendría toda la eternidad para no andar con el pretexto de que no tiene tiempo para encargarse de las cuestiones del tiempo.

¡Ufff! Si alguien se tomara la molestia de leer estas líneas con toda seguridad pensaría "Este individuo malgasta su tiempo escribiendo una sarta de tonterías con respecto al tiempo... ¡Quién tuviera su tiempo, para dedicarlo a otras cosas!".

Y sí, tal vez tenga razón. Me tome el tiempo necesario, para después malgastarlo simplemente perdiendo el tiempo. Total, no tengo tiempo para otra cosa.

PEPE M.

martes, 7 de octubre de 2008

PAPEL ARRUGADO


Hay quienes hablan como dando estocadas de espada…

Había una vez un hombre iracundo, que parecía estallar en cólera a la menor provocación, después de cada uno de sus incidentes de ira, se sentía avergonzado y se esforzaba por consolar a quien había dañado.

Un día, buscando una solución , visitó a un consejero. El consejero le entregó un papel liso Y le dijo: ¡Estrújalo!, Asombrado, obedeció e hizo una bola de papel.

Luego el consejero le ordenó: Ahora déjalo como estaba antes. ¡Por supuesto que el hombre no pudo dejarlo como estaba! por más que trató, el papel quedó lleno de arrugas.

Entonces su consejero hablo:
"El corazón de las personas es como ese papel.
La impresión que dejas en ese corazón que lastimaste, será tan difícil de borrar como esas arrugas en el papel. "Aunque intentemos enmendar el error, ya estará "marcado".

Por la ira, nos descontrolamos, proferimos insultos, palabras llenas de odio y rencor, y luego, mas tarde cuando nos calmamos,cuando pensamos en ello, nos arrepentimos.

Pero el mal se ha hecho, no podemos dar marcha atrás, no podemos borrar lo que quedó grabado. Dejamos "arrugas" en muchos corazones.

Por eso, desde hoy, se más compresivo, más paciente, aprende a controlar tu ira, y en especial aprende a dejar el orgullo a un lado y haz como haría un valiente, reconoce tu error y Pide perdón.

El rey Salomón escribió que "Hay quienes hablan como dando estocadas de espada: Mas la lengua de los sabios es medicina."

que tu vida sea un balsamo para los demás.

domingo, 28 de septiembre de 2008

CUATRO FORMAS DE APARENTAR QUE DESQUITAS TU QUINCENA 2


Continuamos con las recomendaciones para que parezca que desquitas tu quincena sin dejar el alma en la chamba ¡Aún en Lunes!

3. Siesta reparadora a media mañana
Algunos veteranos del trabajo de oficina han dominado el arte de dormir con los ojos abiertos. Hay muchas maneras de echarse un sueñito en la oficina sin poner en riesgo tu chamba. Aquí hay algunas tips:

· Echarse una jetita en el baño: puede no ser tan acogedor, pero seguro que nadie te descubriría.
· La siesta en la cafetería: asegúrate de terminarte el almuerzo antes de aventarte una siestecilla rápida
· Una pestañita en el elevador: funciona sólo cuando se trabaja en uno de los últimos pisos de un edificio realmente alto.
· El sueñito en el cubículo: El más atrevido y peligroso de todos. Necesitas poner la silla giratoria contra la pared del cubículo (un punto ciego para muchos supervisores), de frente al monitor de la computadora, e inclina un poco la cabeza como si reflexionaras en lo que lees.
·
4. Observa patrones de movimiento
Aunque parezca que los supervisores y directores merodean todo el tiempo, la verdad es que la mayoría sólo camina alrededor de la oficina en horas fijas. También tienen un patrón establecido por sus inspecciones diarias. Tu jefe dicta las pautas de cómo y cuándo puedes flojear en el trabajo. Anota los horarios de ronda del supervisor y los cubículos que usualmente inspecciona. A continuación, puedes programar tu descanso en esos periodos y fingir que trabajas cuando el jefe anda cerca.

Estos son sólo cuatro de las muchas maneras en que puedes pretender que trabajas. Definitivamente tienes que poner de tu parte para el progreso de la empresa, a fin de cuentas de eso vives, pero con estos consejos bien puedes evitar la fatiga y sobrellevar el infame tedio de esos lentos días en que el trabajo es simplemente una carga.

lunes, 22 de septiembre de 2008

CUATRO FORMAS DE APARENTAR QUE DESQUITAS TU QUINCENA


Seamos sinceros, algunos trabajos apestan. Tener encima a supervisores y directores merodeando por la oficina a la caza de haraganes y personas que no ponen atención y esfuerzo en sus horas de trabajo es algo absolutamente insufrible. Por mucho que quieras ser Empleado del Mes y contribuir a la cuota de productividad de la oficina, hay días en los que simplemente no se puede trabajar. Y aquello se vuelve doblemente peor los lunes por la mañana.

La buena noticia es que no tienes que hacer la chamba real para ser un miembro productivo de la clase trabajadora. Sólo tienes que fingir que estás muy ocupado en tu jale. Todo lo que necesitas es dar a los superiores la impresión de que eres un trabajador duro, y las bonificaciones y gratificaciones llegaran casi sin sudar. Aquí van algunas recomendaciones para parecer que estás realmente chambeando y desquitando tu quincena.

1. Convierte tu lugar de trabajo en tu espacio vital
¿Alguna vez te preguntaste por qué muchas personas que trabajan en un cubículo parecen zombis al final del día? Los cubículos son ataúdes para quienes viven y prácticamente parece que mueren en la oficina. Como buenos ataúdes, los cubículos vienen en acabado gris mate y colores que no hacen mucho para aumentar la productividad. La mayoría de las empresas no tienen normas relativas a la decoración en el espacio de oficinas, aunque los peluches y adornitos de Waldo´s debieran estar prohibidos y su uso penalizado. Aquí están algunas ideas para animar tu cubículo:

· Usa un montón de Post-It's. Cubre las paredes de tu cubículo con una gran cantidad de estos utilísimos cuadritos de papel, y pretende que estás obsesionado con el cumplimiento de los plazos, los objetivos y las tareas de la empresa. Los supervisores no suelen molestarse en leer lo que está escrito en los Post-its, por lo que puedes llenarlos con frases divertidas, direcciones de Internet, teléfonos de tus cuates o de otras cosas interesantes que puedes tener en mente al trabajar.

· Lleva algunos juguetes. Un cubo Rubik, algún videojuego portátil, un rompecabezas o algún crucigrama pueden ayudar a sobrellevar la vida en el cubículo. Sácalos tan pronto como el supervisor se vaya. Si no tienes juguetitos a la mano, no te preocupes, los clips, engrapadoras, perforadoras o incluso las plumas o cualquier otro artículo de tu escritorio pueden funcionar igual de bien, sólo tienes que ponerle un poquito de creatividad.

· Bebe una taza de café. Mientras tomas un placentero descanso para disfrutar de un delicioso café, puedes simplemente mirar la pantalla de la computadora y dar a tu jefe la impresión de que estás "haciendo un análisis serio".

2. Saca al primer actor que hay dentro de ti: Finge ocupación
Aparenta que estás realmente absorto en tu trabajo, eso es algo que los supervisores y directores siempre habrán de apreciar. A primera vista, puede parecer que estás escribiendo un informe largo y concienzudo, aunque realmente estés clavado reenviando el chiste que te llegó al correo electrónico.

Ponle corazón e intensidad a tu actuación, mira fijamente la pantalla, mientras pones algunas expresiones faciales de preocupación y estrés. Mientras que mantengas un ritmo constante al escribir, tu jefe no se preocupará por tu inactividad. También puedes gemir, quejarte o hacer algunos ruidos de molestia para hacer pensar a tu jefe que estás estresado.

Por ahora ahí le dejamos. Los otros dos consejos los pondré mañana... o pasado, hoy ya me dió flojera.

Pepe M.

P.D. Basado en un texto de http://lifehackery.com/ para que no me vayan a acusar luego de plagio.

P.D. de la P.D. saludos al Filósofo de Güémez.